Alice in Gamerland capítulo 2: Dante, de los ojos rojos.

Estoy aquí y bien, no se como empezar el tour... Bien, a la derecha, una pila de techams listos para servir con ensalada y pechuga de pollo a la parrilla; a mi izquierda, un grupo se chicos que miran con una mezcla a partes iguales de miedo y admiración al fenómeno que esta a mi frente. Y a mi frente...
El conocido por todos: Ojos Rojos, Dante.
Bien, ciertamente aquí hay de todo así que no debe haber nada raro en que el tenga los ojos de un color imposible, pero igual tiene una presciencia de lo mas intimidante. Esta es la primera vez que nos vemos pero su avatar es conocido hasta para un jugador novato como yo, es una leyenda del juego con quien todos quieren llegar a pelear, tiene el primer lugar en el rank mundial en todas las categorías, ha ganado cada torneo, ha coleccionado cada arma y si los puntos fueran dinero Steve Jobs lloraría como nenita.
Pero lo mas impresionante es que hasta ahora nadie ha sido capaz de derrotarle. Ni una vez, incluso de novato. Todos le admiran, pero viéndole en persona, no me sorprendería que le temiesen.
- Oh my God...
Kam habla en inglés cuando esta sorprendida. También cuando esta enojada. Y cuando esta contenta. De hecho, tengo que preguntarle de que país es, siendo un juego de rol online tan social da vergüenza que no lo haya preguntado antes.
- oh...
Mira hacia nosotras, un chico alto y musculoso con ropa de cuero de estilo ninja, incluso cubre su rostro dejando solo los ojos rojos a la vista. Y aunque diga chico por costumbre la impresión es mas de un ser que ni es humano, ya que sostiene a varios techams en una mano como si fuera cosa de nada, y los deja caer mientras camina en nuestra dirección. Al parecer son los últimos.
- gra... Gra... Gracias, se... Señor ojos rojos...
Uno de nos chicos habla y el lo mira pero no le presta atención, como diciendo que va, a estos me los como con leche de merienda todos los días. Los chicos lo miran pero no hablan más y yo me pregunto si tendrán mas miedo que agradecimiento.
- Hey, tu eres... Alice?
Kam me mira con ojos enormes, los mios han de estarlo mas, seguro como algún personaje de dibujos animados. Que es esto? Como es que este chico sabe mi nombre?
- no, que va, soy Blancanieves, por que todos siempre nos confunden?
Ahora los chicos me miran con asombro, o mas bien, yo diría que miedo. Hey, tranquilos, es solo el tipo mas fuerte de estos lados y que acaba de demostrar que puede acabar a mano limpia con unas cuantas decenas de techams, no hay que temer, no es para tanto.
- ya, Blancanieves, de repente te había confundido con uno de los siete enanos.
- Hey! A quien llamas pequeña?
- pero si vives diciendo lo eres...
- callate la boca, Kam! Bien, ojos rojos, tu como sabes mi nombre?
- pero si lo tienes en la frente...
- callate, Kam!
- pero si estas igual!
De repente ojos rojos ha dicho algo y se echa a reír, mientras todos lo miramos como si se hubiera vuelto loco. Claro, olvidaba que es un juego y los jugadores pueden ver tu nombre, pero desactive esa opción sin querer y ni idea como se activa, así que olvido que los otros pueden ver mi nombre también.
- Ustedes... Es que se conocen o algo?
- no.
- si.
Eh? Acabamos de responder a la vez respuestas distintas, pero él ha respondido que sí. Hey, que soy novata, de donde voy a conocerte? Que tal, a lo mejor me confunde con otra Alice, con la de los magos, la de los elfos o la del país de las maravillas.
A menos que... No, no, Alice, que si conocieras alguien así en la vida real ya te hubieras enterado, hay que estar viciado para tener un récord mundial, algún antisocial que nunca tendrá novia. Bueno, por lo menos si supo escoquer su avatar, cono conociera yo uno con ese cuerpo...
- nah, seguro me confundes con alguien.
- ah, ya veo...
Una conversación estupenda, no? Pero como siempre, este juego es demasiado. Por que no puede uno simplemente socializar y ya? Pero no, que aquí solo hay dos cosas: misiones y peleas. Las misiones las hace uno para conseguir experiencia, compañeros, puntos, armas... Para que? Pues para ganar las peleas, que son las que te dan dinero para comida y techo. Es así de simple, como si no bastara con los techams aquí peleas cuando al sistema le da la gana de intorrumpir tu feliz vida y ponerte una arena de duelo para que te mates con quien tengas delante.
Como ahora. No podía ser otro? Pero a que preguntar, si ostento el récord mundial como poseedora de la pero mala suerte, y la pobre Kam ni se diga, ahora estamos las dos en una arena de duelo con quien no podríamos vencer ni con el mayor golpe de suerte.
- puedo rendirme? Puede que lo parezca pero juro que no soy tan idiota.
Digo en balde, pues tanto Kam como el se han cuadrado para iniciar la pelea. No hay rendiciones, ya que literalmente esa no es una opción, una vez se ha lanzado una arena de duelo solo hay que luchar apostando todo lo que tienes. Adiós a mis puntos, menos mal que acabo de comer, a saber cuando volveré a hacerlo.
- puedo apostar algo? - dice Dante.
- para que? Se que perdere no importa lo que hagas.
- si logran herirme les enseñare a defenderse.
Oh. Bien, ya me había hecho a la idea de perder, pero siendo sincera no suena a tan mal trato. Kam sonríe, sin duda pensando lo mismo que yo. Aun así le pregunto para asegurarme.
- y si no logramos?
- mmmm, que tal? Si no lo logran tendrán que ayudarme en lo que quiera.
Ayudarle, eh? Eso suena a que pretende esclavizarnos como lo hacen los gremios a cambio de protección. Bien, ser sus discípulas o ser sus esclavas, sea cual sea el resultado de la lucha al parecer tengo un chance de ganar algo. Pero si ganamos... Podremos sobrevivir a este infierno.
- ok.  Aceptamos.
Kam y yo nos miramos antes de tomar una postura de ataque, solo herirlo, no parece imposible.
- VAMOS!
No importa que, tenemos que ganar esa apuesta.

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